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Capítulo 16 - El Atelier de Ma'alahi

 EL ATELIER

 

Donde el objeto deja de ser herramienta y se convierte en experiencia

 

Hay piezas que nacen para cumplir una función.

Y hay piezas que nacen para contar una historia.

 

El Atelier surge como un territorio dentro del universo Ma’alahi donde la búsqueda deja de centrarse únicamente en la utilidad del objeto y comienza a explorar su dimensión estética, sensorial y simbólica.

 

El Atelier nace bajo una premisa clara: el equilibrio de la flor.

Un equilibrio entre función y contemplación, entre oficio y sensibilidad, entre el objeto y el ritual que lo rodea.

 

Aquí, cada pieza es pensada como un recorrido completo: desde el material seleccionado hasta la forma en que se presenta, se abre, se usa y se conserva con el paso del tiempo.

 

 

El lenguaje de la materia

 

Toda pieza del Atelier comienza mucho antes del diseño.

 

Comienza en la elección de materiales nobles, seleccionados por su comportamiento, su textura y su capacidad de evolucionar con el uso. La madera maciza, el cuero natural, los herrajes elegidos uno por uno y los textiles cuidadosamente integrados no cumplen solamente una función estructural, sino que construyen un lenguaje propio.

 

La materia no es soporte del diseño.

La materia es el diseño.

 

Cada veta, cada variación natural y cada rasgo particular son respetados como parte de la identidad de la pieza, generando objetos únicos e irrepetibles.

 

 

La técnica como tiempo

 

El Atelier entiende la técnica como un proceso consciente.

 

Detrás de cada acabado hay horas de trabajo manual, pruebas, ajustes y decisiones que no responden únicamente a parámetros industriales, sino a una búsqueda estética y emocional.

 

El trabajo artesanal permite que cada pieza conserve la huella del oficio, manteniendo un equilibrio entre precisión y carácter humano.

 

Aquí, el tiempo no es un obstáculo del proceso.

El tiempo es parte del valor del objeto.

 

 

 

El ritual comienza antes del uso

 

En el Atelier, el packaging no es un envoltorio.

 

Es una extensión de la pieza.

 

Cada presentación es pensada como el primer contacto entre el usuario y el objeto, generando una experiencia que comienza antes incluso de utilizar el producto. Texturas, cierres, encastres, telas y detalles internos forman parte de un recorrido que transforma la apertura en un momento significativo.

 

Abrir una pieza del Atelier es ingresar en su universo, donde el diseño acompaña el ritual y refuerza la idea de el equilibrio de la flor como una experiencia completa.

Una búsqueda enfocada en el detalle y la terminación

 

Dentro del universo Ma’alahi, el Atelier representa una línea donde la exploración estética y técnica se desarrolla a través de procesos más pausados, materiales seleccionados con especial atención y terminaciones realizadas con un nivel de refinamiento superior.

 

Mientras Ma’alahi construye objetos rituales pensados para acompañar el uso cotidiano del usuario de la flor, el Atelier propone una experiencia donde cada pieza adquiere un valor sensorial más amplio, tanto en su uso como en su presencia.

 

Las piezas del Atelier atraviesan instancias adicionales de selección de materiales, tratamientos manuales más minuciosos y controles estéticos que priorizan la nobleza del acabado y la armonía visual del objeto.

 

 

Pensado para espacios y usuarios que buscan otra experiencia

 

El Atelier está orientado hacia un público que valora profundamente el vínculo entre diseño, materia y ritual. Usuarios experimentados, coleccionistas, clubes, espacios de cultivo profesional y entornos donde el objeto no solo cumple una función, sino que forma parte de una puesta en escena cultural y estética.

En estos contextos, el objeto adquiere una presencia distinta. No se limita a ser una herramienta, sino que se integra al espacio, al ritual y a la identidad del lugar donde habita.

 

Las piezas del Atelier buscan dialogar con ese nivel de sensibilidad, ofreciendo objetos que acompañan momentos más ceremoniales, entornos compartidos y espacios donde el diseño cumple un rol central, siempre bajo la filosofía de el equilibrio de la flor como guía conceptual.

 

 

Dos lenguajes que conviven dentro del mismo origen

 

Ma’alahi y el Atelier no representan líneas separadas, sino dos expresiones complementarias nacidas del mismo oficio.

 

Ma’alahi explora el objeto ritual desde su funcionalidad, su identidad cultural y su presencia dentro del uso cotidiano.

 

El Atelier lleva esa misma filosofía hacia una dimensión donde el detalle, el acabado y la experiencia estética adquieren un protagonismo mayor, permitiendo desarrollar piezas con un enfoque más experimental, artístico y curatorial.

 

Ambos lenguajes conviven, dialogan y se retroalimentan, ampliando el universo creativo del proyecto.

Oficio vivo

 

Las piezas del Atelier nacen dentro del taller, rodeadas de herramientas, procesos manuales y escenas cotidianas donde la materia se transforma lentamente.

 

Nada dentro del proceso es accidental.

Cada decisión responde a una intención estética y funcional.

 

El taller no es solamente un espacio de producción, sino un laboratorio donde se investiga permanentemente sobre nuevas terminaciones, combinaciones de materiales y experiencias de uso.

 

 

Diálogo con otros lenguajes

 

El Atelier no se limita al trabajo en madera.

 

Su espíritu es profundamente colaborativo y experimental. A lo largo de su evolución, el proyecto abre sus puertas a otros oficios y disciplinas artísticas que dialogan con el objeto ritual.

 

Intervenciones pictóricas, exploraciones textiles, trabajos sobre lienzo, combinaciones con nuevas técnicas y colaboraciones con artistas invitados forman parte del crecimiento natural del Atelier.

 

Cada intervención aporta una nueva capa narrativa, transformando las piezas en obras que integran distintos saberes.

 

 

Piezas irrepetibles

 

Dentro del Atelier conviven distintas dimensiones.

 

Por un lado, el desarrollo de piezas con estándares de calidad cuidadosamente definidos, pensadas para acompañar al usuario durante años.

 

Por otro, la creación de piezas intervenidas y colaborativas que nacen como exploraciones artísticas únicas, imposibles de replicar de forma idéntica.

 

Estas piezas funcionan como capítulos experimentales dentro del proyecto, expandiendo los límites del objeto ritual.

 

Un territorio en expansión

 

El Atelier no es una colección cerrada.

 

Es un proceso vivo.

 

Cada nuevo material, cada colaboración y cada intervención abre nuevas preguntas sobre el rol del objeto en la experiencia personal y cultural del usuario.

 

A medida que el Atelier evoluciona, también lo hace su capacidad de integrar otros oficios, otras miradas y otras formas de entender el vínculo entre diseño, ritual y materia.

 

El futuro del Atelier

 

Los próximos capítulos del Atelier explorarán piezas intervenidas, colaboraciones con artistas y el desarrollo de objetos que fusionan distintas disciplinas en una misma obra.

 

El objetivo no es solamente crear productos, sino construir piezas que acompañen momentos, rituales y experiencias que trascienden su función original.

 

El Atelier es una invitación a habitar el objeto desde otra sensibilidad y a descubrir, en cada detalle, el sentido profundo de el equilibrio de la flor.